Mi selva, que me encanta, está en el jardín de la piscina. Todo ese verdor, los diferentes perfumes, me embriagan. Los árboles de Ylang-Ylang, proporcionan una fragancia exquisita; la Pascua toda vestida de blanco, bajo la cual se logra apreciar la pilita de los pájaros quienes desde las quince horas se disputan el placer de remojarse, chapaleando hasta quedar completamente mojados, aún cuando está lloviendo; el jazmín sobre la ventana de nuestro baño y los heliotropos debajo de ella, incrementan sus aromas a nuestro jardín y por ende a la terraza.
Uhmm, mi paraíso. . .
Dec 29-2022
15:37