Mi paraíso

 

Mi selva, que me encanta, está en el jardín de la piscina. Todo ese verdor, los diferentes perfumes, me embriagan. Los árboles de Ylang-Ylang, proporcionan una fragancia exquisita; la Pascua toda vestida de blanco, bajo la cual se logra apreciar la pilita de los pájaros quienes desde las quince horas se disputan el placer de remojarse, chapaleando hasta quedar completamente mojados, aún cuando está lloviendo; el jazmín sobre la ventana de nuestro baño y los heliotropos debajo de ella, incrementan sus aromas a nuestro jardín y por ende a la terraza.

Uhmm, mi paraíso. . .

Dec 29-2022

15:37

UN RAYO DE SOL

Ahora que estamos en invierno me despierto tarde ya que está tan obscuro que no logro​ despertarme temprano. Por lo tanto​ la mañana s​e me hace cortísima, tan corta que cuando me percato ya es después del mediodía.

Nequito me despertó suavemente, para variar, ya que casi siempre me toca el brazo como si estuviésemos en terremoto…… bueno, abrí mis ojos, y que felicidad, el sol iluminaba la habitación con una exuberante claridad, en realidad, brillantez! Exclamé, ¡​tenemos sol! Ya que teníamos alrededor de tres semanas de amanecer y ​anochecer, sumidos en una tenebrosa y deprimente obscuridad. Ahora si apreciaba el sol. Est​a luz solar nos hace felices.

Personas que viven en climas muy cálidos ​suspiran por tener un poco de frío sin saber que eso implica días como los que les describo, donde muchas personas se tornan pesimistas, porque, aclaremos, el sol da vida. ¡Si lo noto yo!

Ya estamos en pleno invierno – tenía varios años de no pasar el invierno acá y pues……. no quiero salir.  La temperatura anoche estaba a -22 Celsius – ¡qu’el horreur! pienso, pero con la gran suerte de que no estamos en el oeste del país donde la temperatura raya a -40C.

Aquí siempre hablamos del clima. Es lo primero que nos interesa, estemos trabajando o no.  Si esta muy frio, si se ‘siente’ más o menos frio, y así vestirnos adecuadamente. Nos vestimos en capas. Si, capas.  La camiseta de algodón pegada al cuerpo, la blusa, la sudadera. Esto es todo el tiempo, pero si vamos a salir, la chaqueta que nos caliente mucho, bufanda, gorro y las inolvidables botas.  Pero no cualquier bota, no, esta tiene que ser forrada y la suela parezca tractor de camión.  Solo así las uso porque no quiero deslizarme por ninguna acera congelada.  Ya me paso dos veces camino al trabajo.

Como quisiera yo que estos inviernos no fueran tan, pero tan fríos.  Tal vez una temperatura templada todo el año, donde pudiéramos sembrar verduras, hierbas y frutas.  Otro gallo nos cantara.

Pero los inviernos acá son generalmente con mucha luz. Con un esplendoroso cielo azul, tan azul que dan ganas de caminar sobre la blanca nieve y disfrutar del cielo y el sol y la nieve por supuesto. Por las noches al acostarnos la luz de la calle se refleja en la nieve por lo que se ve bastante claro. Y si vas en el carro hay que usar lentes obscuros ya que la brillantez del sol reflejado en la nieve nos ciega.

4 de enero de 2024

10:22

….SOMOS SERES ESPECIALES, … CUANTICOS

Nosotros fuimos creados a imagen y semejanza de Dios. Por lo tanto, formamos parte de su Divinidad.

La Biblia nos lo dice, fuimos creados a su imagen, por lo tanto somos como Dios.

Dios, lo es todo, Si, todo lo bueno y lo menos bueno y lo malo y lo más malo. Dios lo hizo todo. Lo bueno y lo malo.

Dios, es el Dios de este universo y no de un equipo de beisbol. Podemos pelear contra cualquier ser humanoide y de otras galaxias. Dios nos dio habilidades. Mentalmente no lo creemos, pero somos capaces de pelear contra otros seres.

Si somos como Dios, que fuimos creados a su imagen y semejanza, podemos influir en las células de nuestro cuerpo. Y a esas células malas, decirles que salgan de el.

Nosotros somos energía. Nuestros cuerpos son energía cuántica/quantum.
¿Que es quantum? Es la más pequeña unidad de algo, especialmente energía; ‘cuanta’, en plural.

Cuando comprendamos, entendamos de lo que somos capaces, entonces nos salvaremos y salvaremos al mundo,

En nuestros cuerpos tenemos oxido nano gráfico; está en la comida, la bebida, la ropa, el aire, la inyeccion, etc. Y cuando comprendamos y estemos seguros de que lo podremos controlar, que nos podemos curar diciéndole que salga de nuestro cuerpo, entonces y hasta entonces estaremos sanos.

Debemos estar conscientes de nuestras habilidades y de que si lo podemos lograr.
El estar consciente es la llave para poder superarlo todo.

Habrá gente que no podrá comprender toda su capacidad, entonces al final, dirá, como no lo vi antes….

26 de Julio del 2023

20:07

El matrimonio planeado

Cada abril hago mi declaración de impuestos, algo obligatorio, aunque viva de mi pensión. O tal vez es que piensan que recibí una millonaria herencia o algún deshonesto decidió regresarme lo hurtado.

La señora que prepara nuestra declaración es morena, alta, robusta. Muy elegante. No se si es toda la ropa que lleva puesta lo que la hace ver robusta. Es muy amable. Siempre al punto. Pero, como tengo varios anos de ir donde ella, hay una cierta camaradería. La veo en su rostro de finas facciones, su mirada amable.

Viste de falda larga, así como las mangas. Nunca le he visto su traje ya que sobre su vestido lleva puesto algo como un abrigo de lluvia. Su cabeza esta cubierta por un velo que lo cruza bajo su mentón de uno a otro lado.

Sus manos están decoradas con mudras, usa varios anillos y lleva muchas pulseras de aro en ambos brazos. Pulseras de oro de 22 kilates.

Me comento lo contenta que estaba ya que su hija se había casado y me mostro su foto.  Una muchacha muy linda, con ojos verdosos, piel morena, vestida muy elegantemente. Le pregunte si se había casado con alguien conocido de ellos en Toronto y me contesto que no, que los hombres en Toronto no se quieren casar.

Ah, se me olvidaba decir que ella es pakistaní. Así que les dijo a sus amistades en Pakistán que entre ellos buscasen un muchacho conocido, como futuro esposo para su hija. Cuando encontraron al candidato, ella viajo a Pakistán con su hija. Los presentaron, le gusto el muchacho y concertaron la boda. Por lo que después de un mes de conocerse, concertaron la elegante boda. Viajaron su esposo e hijo a la boda y a buscarle novia al hijo también.

Le pregunté sobre sus costumbres y le dije bromeando, aquí estoy siendo la abogada del diablo. ¿Su hija, tenía que presentar una dote? Y me contesto que no, el novio le regalo un juego de joyas, collar con piedras preciosas, brazaletes, pendientes.

Me explicaba que es mejor casarse con personas de su mismo círculo de amistades, con las mismas costumbres que pasarían a las generaciones venideras. Algo que también me comentaban hace muchos años en Nicaragua. Hay que casarse con el muchacho del pueblo, que todo mundo conoce y sabe cuáles son sus costumbres.

Como regalo de bodas les compro un hermoso apartamento en Toronto. Pero el novio ya había comprado otro.  Mientras tanto ya habían comenzado el tramite de papeles para que el emigrase. Así que después de la boda regresaron los recién casados a Canadá. 

El hijo comenzó el trámite de papeles para su prometida y mientras llegaban los papeles se quedo en Pakistán con su prometida. Que pronto saldrían los papeles de ella para ambos emigrar a Canadá.

Y mientras me comentaba todo esto, se levanto a buscar los papeles impresos, y con su suave modo, al deslizársele el velo que caía de su cabeza, lo recogió y se lo cruzo alrededor de su cuello.

Y me transporto hace treinta y pico de años en que yo viajaba en el Metro y mientras momentáneamente se detenía en una estación, una alta y delgada y guapa mujer camino rápidamente y entro al Metro al mismo tiempo que con ambas manos colocaba sobre su cabeza su bellísimo velo aqua de chiffon, le agarraba los extremos y con su mano derecha lo pasaba debajo de su cuello, hacia su espalda e instintivamente hacia lo mismo con su mano izquierda.  Su cara quedo encuadrado entre su velo que le hacia juego con su largo traje hasta sus tobillos y se sentó.

Yo, quien crecí en otra cultura, era la primera vez que veía a alguien con un traje asi, ponerse un velo para cubrirse la cabellera, algo obligatorio para ellas, ya que la ocultaba de miradas extrañas; y aun es el día y en cámara lenta, en mi mente, la veo poniéndose su bellísimo velo aqua. Un poco como los cuentos de las Mil y Una Noches de mi niñez.

El Velo de la Mujer - CONGREGACION "EL YO SOY"

Mayo 22, 2023

18:05

Mi visita al centro de Toronto

Ayer que tome el Metro para viajar al centro, hacia el noroeste de la ciudad a que me hicieran un tratamiento para quemarme la grasa inmisericorde que se nos adhiere, sin permiso alguno, en el estómago, el Metro se detuvo. No creímos que fuera algo peligroso, pero cuando el segundo metro llego a la estación de Broadway y todos los pasajeros descendieron del tren, un señor nos dijo que había problemas de incendio en la línea, algunos cables pelados, así que subimos hacia la calle y tome el tranvía que viaja hacia el oeste de la ciudad

El día estaba precioso, soleado y un cielo azul maravilloso. Nos subimos en un tranvía nuevo, con sus colores rojo y blanco, de doble vagón, que lo conducía una encantadora señora, con sentido del humor, tan importante en esta vida. Le explique hacia donde quería ir y me contesto, después de muchos detalles que el tranvía viajaba hacia el sur de la ciudad, llegaría hacia la estación King y después hacia St. Andrews, que me llevaría hacia la estación que iba hacia el noroeste de Toronto, para llegar a mi destino. Mi cambio de metro era muy, muy al norte, pero que importaba si había gozado mi tour.

Desde hacía varios años que no viajaba en tranvía por esa zona.  Tiene enormes y bajas ventanas lo que permite ver toda la calle. Lo sentí como un tour, y a mi que me encanta visitar la ciudad, goce viendo los antiguos vecindarios, sus calles llenas de peatones, sus casas y edificios de construcción de 1890 y entre ellos el bellísimo y elegante Hall St. Lawrence, de tres y medio pisos, sitio histórico de Canadá construido a mediados del siglo XIX en el estilo italiano. Sus proporciones clásicas, la fina mampostería, la ornamentación del techo y la cúpula abovedada son características sobresalientes del paisaje urbano circundante y a pocos metros un imponente y estilizado edificio de diez pisos, con vidrios negros, en la calle King.

A la señora que conducía el tranvía, le iban dando instrucciones, a que calle ir, donde doblar ya que había menos tráfico, etc. Y ella en el altoparlante nos comunicaba a los pasajeros sus nuevas paradas.

En resumidas cuentas, mi viaje en el tranvía lo gocé muchísimo, tanto que al día siguiente fui con maridito a dar una vuelta por la ciudad, tomando siempre el mismo tranvía que esta vez viajo en la ruta que usualmente tomaba. El tranvía siempre viaja en la calle, no entra a túneles.

Mi viaje de una hora se convirtió en un tour de tres horas. Tres horas que las disfrute en cada momento. Viviendo y gozando conscientemente la maravilla del tour.

Agosto 19, 2022

14:21

NUESTRA ALMA ES ENERGIA POSITIVA

En este universo, poblado por todo tipo de seres, nosotros, los humanos somos seres privilegiados. Si, privilegiados, ya que tenemos alma.

Otros seres no la tienen, por lo tanto, esto nos hace ‘únicos’. Somos seres especiales. Tenemos eso que otros seres desean tener. Ellos, no lo tienen.

Alma es la esencia inmaterial que define nuestra individualidad y humanidad. El alma es considerada el principio que da vida.

Proviene del latín ánima y del griego psyché, que significa ‘alma humana’, y, en ese sentido, alma es sinónimo de psique, ‘soplo vital’ y self (el sí-mismo), pero también es sinónimo de individuo, persona o habitante.

En teología (el estudio de Dios), el alma es una parte del individuo que contiene una porción divina.

Nuestra alma, es lo que nos hace ser lo mejor que podemos ser.

El alma es la vida humana e incluye nuestras emociones y sentimientos, nuestro pensamiento, nuestra vida interior, nuestros deseos, nuestra voluntad. Es algo diferente al cuerpo, y según algunas creencias, es eterna, imperecedera, (tanto en personas como en plantas y en animales).

Por tener alma, es que nuestras vibraciones son altas.  Si, vibramos con lo mejor que hay. Y el mantenernos con esas altas vibraciones, nos hace ser mejores seres humanos. Con más sabiduría, bondad, pureza, amabilidad, cariño, compasión y empatía.

Esas emociones y sentimientos nos alejan del mal. Por lo tanto, el mal no nos rondara porque la maldad no tiene cabida cuando existen esos buenos sentimientos.

Hay entidades inter dimensionales negativas que flotan en el ambiente, adheriéndose a nosotros los humanos y alimentándose de nosotros, manipulándonos con pensamientos negativos.

Utilizan a los humanos, cuya vibración ha decaído, para llevar a cabo su propia agenda en el planeta, influenciando nuestros pensamientos y actos.

Por eso la importancia de mantenernos con nuestra frecuencia en alto.  Con un buen sistema inmunológico.  No te preocupes innecesariamente, alimentándote del miedo que infunden los sistemas de comunicación, o que te enfermaras u otros pensamientos negativos.

Nuestro primer pensamiento debe ser de agradecimiento; todos los días. Eso hará que tu espíritu, tu cuerpo, tus emociones, así como tu condición medica se balanceen, cambiando tus emociones en el camino de la vida.

Nuestra alma es la vida humana. Es energía positiva.

            2 de febrero del 2022

16:45

 

 

CARLOTA

El barco arribó en Jamaica en medio de la tormenta.  Era un alto forzado en su travesía, pero el capitán estimó que sería mejor atracar en el puerto, que continuar el viaje en medio de las gigantescas olas que arremetían con furia.

Al llegar a Jamaica, el villorrio que los recibió era muestra de la pobreza que reinaba en la isla.  Al día siguiente que salió el sol, bajaron los pasajeros a tierra firme, para descansar un poco de la ventisca que por varios días los había azotado.

Al salir de la casa del gobernador donde habían sido invitados a un café, una humilde señora se le acerco a Dona Mary ofreciéndole su niña, su niña de seis-siete años, para que se la llevase y así tuviese mejor vida y tal vez sobreviviera la penuria en que vivían.  Iba a vivir muy bien con la familia del Gobernador de Greytown, Nicaragua. Esa niña era Carlota y fue así que esta niña de raza negra, llego a vivir a Greytown, Nicaragua, como parte del personal de la familia Sacasa Martin.

Carlota era una niña regordeta, vivaracha, de ojos café que fue criada como hija de casa en la familia de mi bisabuela Dona Mary Martin Kane de Sacasa. Carlota era una niña más en la familia y cuando llegaba de visita a Granada, siendo solamente dos años mayor que mi papa, era la que jugaba con él. Creció con él y era quien lo cuidaba y ella se sentía responsable de él. Lo llego a querer tanto que cuando se retiró, ya mayor, mi papa la tenía viviendo en el Ingenio San Antonio. Él la llegaba a visitar y Carlota me relataba que mi papa era travieso y ella tenía que estárselas ingeniando para que no se golpeara, porque se subía en todo, vivía inventando que hacer. Y ella, pues preocupada por él. Me conto que una vez, mi papa corto dos hojas de palmera del jardin, se las amarro a los brazos y se subio al techo, dispuesto a volar.  Si no ha sido por Carlota, quien sabe cuantos huesos se hubiese quebrado. Mi papa y Carlota platicaban solo en inglés y lo llamaba Master William.

Cuando estábamos pequeños e íbamos de visita donde mi abuelita, allí estaba Carlota y era ella el ama de llaves. La que ponía la mesa con todo el rigor de una mesa inglesa, la que nos servía la comida. La encargada de todo el protocolo necesario para poder comer correctamente con los cubiertos de plata de la familia.

Yo me iba a la cocina a platicar con ella, y Carlota con su acento inglés fortísimo, me decía que mi lugar era en la casa y no allí en la cocina, que me iba a ensuciar. Carlota nunca aprendió a hablar español correctamente – es que en casa de mi bisabuela solo en ingles se hablaba – y fue hasta cuando llegaron a vivir a Granada que aprendió el español, ya ella adulta.

Cuando Carlota falleció le dejo en herencia a mi papa, su joyero de madera donde ella guardaba sus pertenencias.  Allí había una larga cadena de oro como de 10K, un reloj, collares y especialmente un par de brazaletes de pura plata. Pesados brazaletes de tan pura plata y que son tan maleables, que los puedo abrir y cerrar a mí antojo.

Esos brazaletes los tengo yo.  Y por las tardes cuando me visto, me pongo los brazaletes de Carlota y camino orgullosa de ese tesoro que Carlota tenia.  Lo único que tenia de valor, además de ese amor incondicional que le tenía a mi papa.

Pero también pienso en esa niña separada de sus padres a tan corta edad.  Y aunque creció separada de su verdadera familia, mi familia la tomo a su cargo y la trato bien y la quiso. Pero, me pregunto, le faltaron esos abrazos?  Carlota nunca me hablo de su familia, y fue por mi papi que me di cuenta de la historia de Carlota. Fue parte también de nuestra niñez.  Toda la familia piensa cariñosamente de Carlota.

Carlota me viene seguido a la memoria, y la escucho hablando con un fuerte acento y con voz de mando y la veo, regordeta, baja, siempre pulcra, y me sonrío.

7 de julio del 2014

17:00

Bebo Mucha Agua Para Llenarme

Ayer que regresábamos del terrenito, allá por delante del platanal, uno de los niños del vecindario, Eduardo, de tan solo siete años – hablantín y medio, que comenta todo lo que se le viene a la mente – feliz de que ambos, su hermanita menor y el, comerían arroz con leche que les compramos – me dijo que él comía, pero no se engordaba, pero que a veces, no comía.

Ingenuamente y sin pensar, le pregunté, entre toda la algarabía de venir en la camioneta y con aire acondicionado, el por qué a veces no comía y con la ingenuidad y sencillez típica de un niño, me aclaró, que cuando le preguntaba a su mamá si iban a comer, a veces le contestaba que no. Entonces yo, me dijo, bebo un montón de agua para llenarme.

Se me encogió el corazón y automáticamente le contesté, que ‘sí, que tomara mucha agua para sentirse lleno’.

Cuando voy a mi finquita, allá por delante del platanal, me los llevo a comer jocotes, marañones, a correr por el campo, a subirse a los árboles, y me hacen mil preguntas y les explico de todo sobre las plantas.  Que necesitan agua para crecer, que las raíces estén cubiertas de tierra, que se riega el tronco de la planta, pero no las hojas y así.

Mientras yo riego mis plantas, me gritan, ‘doña Mimiya, véame, me subí al árbol de Sacuanjoche’, o, ‘vea a Lucía’, ‘ya pudo subirse al árbol de jocote’. Y yo los animo a subirse a los árboles, pero también a tener cuidado.

Gastan todas sus energías correteando y comiendo frutas y regresan felices a su casa, relatando sus aventuras y lo que pudieron o no hacer. De cómo corretearon por el campo, como les enseñe a recoger marañones para que  no se mancharan la ropa y que los jocotes eran bien ricos y me aclaran, que son como los jocotes tronadores. Y me muestran los que han recogido, de los montones que hay esparcidos por el suelo y les digo que lleven a su casa.

Es tal la pobreza en el país, que, en medio 2020, estos dos niños a veces se van a la cama sin comer. Por ese rato que están allí en la finquita, se olvidan de todo y vuelven a ser los niños felices, que todo niño debe ser.

8 de Mayo del 2020

14:17

LA FRESCA BRISA

Una preciosa tarde estaba sentada en una mecedora en la entrada de la casa, con ambas puertas en pampa y disfrutaba leyendo, admirando los gajos de flores lilas de la Hoja Chigüe que cuelgan en cascada del techo del garaje, y refrescándome con la brisa que de pronto había cambiado a agradable, ya que antes hacía tremendo calor.

El brillante cielo celeste y blanco comenzó  a nublarse. Lloverá, me dije y guardé la poca ropa en el tendedero.

Regresé a mi mecedora dónde ya soplaba el viento fresco y enormes gotas de lluvia caían sobre la piedra laja que está en la entrada de la casa, del carro y también a la entrada de la lavandería.

Llovía con fuerte viento que soplaba hacia la puerta principal donde estaba sentada y la brisa me humedeció toda, al mismo tiempo que el porche se remojaba.

Pensé en esa fresca brisa que era demasiado humeda como para que la estuviese recibiendo, pero había hecho tanto calor, que bien valían la pena unas leves estornudadas.

¡El aguacero fue tremendo! Llovió y llovió. Veía las gotas de agua caer resbalandose por las plantas que forman la ‘selva’ en la entrada de mi casa. Me encanta sentirme rodeada por la naturaleza. Las hojas del Papiro Egipcio se doblaban un poco agobiadas bajo la fuerte lluvia, pero ni la Mano de León ni las enormes hojas de mi planta que le digo quequisque, por su similitud con el mismo – pero más bonitas ya que su reverso es rojizo – parecían importarle el aguacero. Las hojas se movían en un continuo vaivén y parecían bailar con la copiosa lluvia. ¡Cómo me gusta ver llover!

Recuerdo, en casa de mi tía Lulu, en Berkeley, California, arrodillarme en el sofá y ver llover y llover. Las calles quedaban limpias después del aguacero. Me encantaba ver cómo en la cuneta se deslizaban las hojas hasta no quedar ninguna y el asfalto brillando bajo la fuerte lluvia.

Me dice una amiga, cuando llega a la casa y camina hacia la puerta principal, agachándose, esto es una selva. Y es cierto.  Es una selva.  Llena de plantas por doquier.  Me gusta sentirme inmersa en la selva.  Adoro los variados tonos verdes de las plantas, en diferentes formas y estilos.

Los tonos verdes, lo más difícil de pintar, me decía el esposo pintor de acuarelas, de una buena amiga.  Observaba mi pintura de una flor de Pico de Pájaro en medio de un follaje de sus hojas y me dijo, al observarla detenidamente, ‘Sabes que lo más difícil de pintar es el verde.  Y veo tu pintura al óleo y tiene todos los tonos de verde. Felicidades, está muy buena.’   No debo ni decirles lo feliz que me sentí. Viniendo de el, estudioso en el arte.

Septiembre 29, 2020

16:00

 

La Ingenuidad Ignorante

La ingenuidad . . . es simpática, provenga de quien provenga.  Pero la ingenuidad infantil es lo mejor que hay.  Aunque esta ingenuidad, en adultos, es otras veces ignorancia. Falta de sentido común.

En un país donde abunda la miseria y la población no tiene lo suficiente para comer, estos niños crecen sin la alimentación apropiada. Por lo tanto su cerebro no se les desarrolla bien.  No piensan bien.  La falta de lógica, algo que se nota en la población mundial, aun cuando fueron al colegio, es prevaleciente. Y en todas las capas sociales. Como decimos en castellano, ‘no tienen dos dedos de frente’.

Me comentaba mi prima hermana Teté, cuando le explicaba a sus trabajadoras y no le entendían, que no podía pedirles de más. El déficit alimentario en su niñez no les permitía comprender correctamente y por lo tanto seguir instrucciones.  No tienen sentido común. Les faltaba lógica.

Y lo veía en el hombre que llegó a pintar unas parrillas metálicas del desagüe de la lluvia.  Platicando con él me dijo que ahora que no tenía trabajo almorzaba tortilla con sal. Y cuando le pagué, lo primero que hizo fue ir a cortarse el pelo y gastar sesenta Córdobas.  Y no tenía el cabello largo. ¡No lo podía comprender!

Pero, es la ingenuidad y sencillez de los niños que llegan a la casa, los que muy pronto le dieron nombre a la puerta de acceso del comedor a mi cocina o viceversa. Es la puerta mágica. Ya que no tiene agarradera, ni llavín y con solo empujarla, se abre.

Un día que iba hacia la cocina, encontré a la señora que me ayuda con la limpieza, que hacia un enorme esfuerzo al tratar de abrir la ‘puerta mágica’, con la yema de sus dedos. La quería abrir hacia ella y por supuesto le costaba muchísimo.  Se sonrió y me dijo, ‘es que no puedo abrir esta puerta’.  Me sonreí.

Me puse frente a la puerta y con la palma de mi mano extendida, empujé la puerta y esta se abrió. Le aclaré nuevamente y por la veintiunava vez, que lo único que tenía que hacer, de cualquier lado donde estuviese, era empujar la puerta con la palma de su mano.  Solamente empujarla.

Me fui hacia el otro lado de la puerta, a la cocina, la llamé y le expliqué que la puerta se abría sola, lo único que tenía que hacer era ‘empujarla’. Si no, se prensaría los dedos y le dolería mucho.

Pero, no hay manera que entienda y cada vez que la señora va a cruzar ese umbral, pasa un buen rato tratando de abrir la puerta con la yema de sus dedos, hasta que un día llegara a prensárselos. Y le repito de nuevo, que solo la empuje con la palma de la mano, que ella se abrirá sola.

He llegado a preguntarme si le debería decir que es . . . ¡una puerta mágica!

15 de diciembre del 2020

16:07