Llueve de a poquito
20 de diciembre del 2013
16:07
Adormilada en la madrugada, escuche que llovía, pero no abrí mis ojos para no despertarme. Llovió por poco tiempo ya que cuando me desperté como a las siete de la mañana, brillaba el sol. Pero todo el día ha estado lloviendo, lloviendo de a poquito, lo que es raro para esta época del año. Se nubla el cielo, los pajaritos vuelan para acá y para allá, llovizna levemente y luego vuelve a brillar el sol y el cielo se torna celeste, de ese celeste que tanto me gusta. Celeste, color cielo de Nicaragua, digo yo. ¡Así lo describo!
Y con ese gran sol, me salgo al patio a acostarme en mi sombreada hamaca y continuar escribiendo, pero casi inmediatamente tengo que regresar a mi mecedora, ya que comienza de nuevo a lloviznar.
Me gusta la penumbra cuando va a llover. Poco a poco va desapareciendo la claridad del sol, el cielo se torna gris obscuro y nos envuelve la penumbra. A mi mami no le gustaba la penumbra. Le daba tristeza, me decía. Pero es que ahorita son las tres de la tarde, por lo que es raro que estemos en lo obscuro.
El clima ha cambiado mucho; ahora amanece más fresco por las mañanas, con el mismo frescor del campo. El Volcán Mombacho se ve cubierto por nubes, lo que presagia lluvia decimos aquí en Granada y un fresco viento mece las plantas y de pronto comienza a llover de nuevo, refrescando el día.
Todos los días, llueve de a poquito, pero llueve.