28 Octubre del 2012
15:03
Hoy me comí un limón dulce, de los que crecen allá en el terrenito que tengo allí por delante del platanal. . . . Lo traje a la casa hace una semana, cuando lo encontré caído, aunque no estaba muy grande y todavía estaba verduzco. Lo partí en dos mitades y ¡que delicia! Como seria si hubiese estado en su punto de madurez.
Al saborearlo me remonte a la Gritería en el Ingenio San Antonio, ya que es una de las frutas que reparten durante las celebraciones de la Gritería.
Desde muy temprano en la tarde nos alistábamos para ir a cantarle a la Virgen de la Concepción, a celebrar la alegre Purísima. Mi mamá nos daba una funda a cada uno de nosotros y salíamos juntos, toda la familia, a visitar cada uno de los altares donde se celebraba la Purísima. Íbamos con nuestros cantos y al llegar al altar, gritábamos “¿Quien causa tanta alegría?” y el público ya en el altar cantandole a la Virgen, contestaba, “La Concepción de María”. Cantábamos varios cantos y escuchaba decir a la dueña del altar, allí están Don William y Doña Melba con su familia, y comenzaba la repartición en grande, ya que éramos de los ‘privilegiados’ del Ingenio. Nos daban chicha, bananos, dulces, ayote en miel, manzana, galletas, el rico gofio (dulce de pinol) y el riquísimo limón dulce adornado con una banderita de papelillo con caladitos, enrollada en un palito metido dentro del limón dulce.
Y así recorríamos el Ingenio, roncos de tanto cantar ya que visitábamos muchos altares, y cuando la funda estaba medio llena, como a la mitad, regresábamos a casa a desenguaracar todo lo que traíamos; la rica chicha, a intercambiar los dulces y las golosinas especiales que recibíamos. A ver quien había recibido más, si nos habían repartido de todo, y yo por supuesto, intercambiaba mis manzanas por los limones dulces.
El limón dulce tiene la cascara bien lisa, la comida de un color pálido y sabe a naranja simple, pero con un sabor muy rico.
Somos tan dichosos de poder gozar de un limón dulce, fruta que se da para los primeros días de Diciembre, y ahora lo gocé en esta época del año. ¡Se deberá a la fertilidad de la tierra! Así que a gozar los limones dulces que son tan escasos ahora en Nicaragua.