Jueves, 05 de Enero de 2006; 17:44
Hoy que fui a mi terapia diaria para recobrar la movilidad de mi brazo quebrado, y para colmo, el derecho, le decía a la terapeuta que el brazo aun me duele – desde anteayer cuando me hizo tracción. Y al tratar ella de girarme un poco la mano, di un grito de dolor; ‘si’, me dijo, ‘su resistencia al dolor es casi nula’. ‘Si’, le contesté, ‘ya llené mi cuota de dolor, y ahora no aguanto nada’.
‘Hace unos 13 anos’, le dije, ‘estuve muy enferma y me hicieron unos exámenes, donde después de inflarme el estomago, me insertaban unas agujas larguísimas, y todo esto sin poder moverme o respirar, cuando me hacían el CT Scan. Era dolorosísimo’.
De pronto me detuve en mi relato – no podía continuar – un nudo en la garganta me lo impedía y mis ojos comenzaron a llenarse de lagrimas y se desbordaron, sin control, por mis mejillas. Varias veces respiré profundamente hasta sentirme un poco mas tranquila. Respiraba a fondo, lentamente, al mismo tiempo que me limpiaba las lágrimas.
Me percaté del silencio en la habitación. Solo mis sollozos callados lo interrumpían. ‘El doctor’, logré continuar, ‘me había dicho que le dijera cuando ya no aguantara más dolor y aun cuando se lo dije repetidas veces, no me hizo caso.
Cuando finalmente me sacaron de la capsula del CT Scan, entré en shock. Temblaba incontrolablemente y cuando pude hablar, viéndolo a los ojos le susurré entre dientes: ‘Le dije que ya no aguantaba el dolor. Usted, tiene que escuchar a sus pacientes’. Me miro asustado. Pude ver el miedo y angustia en sus ojos – yo no dejaba de temblar. Oí que le decía algo a las enfermeras del hospital, inyectarme algo, pero me negué. Les dije que pronto estaría bien. Que había sobrepasado mi límite al dolor y mi cuerpo no lo aguantaba mas, que pronto estaría bien’.
Me quedé callada al terminar mi relato, limpiándome siempre las lágrimas. ‘Y como se llamaba el doctor’, me preguntó la terapeuta. ‘No sé, no recuerdo’, le contesté. ‘Ah’, me dijo, ‘lo borró de su memoria’.
Mi memoria me transportó e hizo revivir esos momentos tan dolorosos, pero borró la imagen de ese doctor que no me escuchó como paciente.