Los cerezos en flor

Viernes, 08 de octubre de 2004; 09:45:59

 Como me gustan los cerezos en flor, – son bellísimos – pero, más que todo, es comer esa deliciosa fruta, la cereza.

 Hace anos fui a la casa de una señora quien tenia un cerezo lleno de frutas, tantas que el suelo parecía una alfombra de cerezas y decidí comprarme un árbol yo también.  Así que me fui a un vivero y pregunte por un árbol de cerezo, el que diera la fruta más dulce, más obscura, y sobre todo, que diera frutos pronto.

 Así que con la ayuda del experto, creí yo, vine a la casa con mi bello árbol.  Con cariño y amor lo regué; lo sembramos detrás del garaje, mis hijos abrieron un hoyo en la tierra, mucho más grande que las raíces del árbol, le puse tierra negra, lo aboné, regué y esperé por mis cerezas.  Pasaron dos años y yo siempre esperando, ya que al tercero iba a dar frutos.

 Un día estaba en la casa de una amiga bañándome en su piscina y nos sentamos a tomar un jugo y al admirar su jardín bellísimo, note un árbol florecido todito con bellísimas flores rosadas; le pregunte que era y me dijo que era un cerezo, ‘ah’, le dije, ‘así que tendrás cerezas muy pronto’, ‘no’, me dijo, ‘solo florece, no da fruto’.

Al regresar a casa, lo primero que hice fue ver el nombre del tipo de cerezo que había comprado, nombre que todavía estaba alrededor del tronco de mi árbol, y horror, que leo, ¡cerezo floreciente! El mismo nombre que Julia me había dicho.  Tres años esperando por mis cerezas.  Fui enojada al vivero y les conté toda la historia..  Nada, no había nada que hacer.  ¡Esos expertos que tienen!  Expertos en nada, pensé para mis adentros.  Me compre otro cerezo, pero esta vez me afirmaron que si daría fruto.  ¡Que iba a saber yo que hay variedad de cerezos!  ¡Y que los que florecen bellísimos y se cubren todos de rosado, no dan fruto!

Lo sembré cerca del otro cerezo; el primer año no dio flores, el segundo año dio cuatro, ya el tercer año dio tres cerezas, que se comieron los pájaros antes de que yo las saboreara.  Este año dio flores pero no fruto. Lo podo, abono, pero no veo que mejore.

 Ambos cerezos tienen el mismo tipo de hojas y su flor rosada, bellísima, es delicada.  Este año se llenaron de flores ambos árboles, y mis frutas, ¡solo dos cerezas!  Tampoco las probé.

 La calidad de la tierra es pésima, por lo que he decidido regalarle mi cerezo, el que da frutos, a Gabry y Susy, para su nueva casa.  La próxima primavera cavaremos alrededor del tronco, para sacarlo con mucha tierra y no tocarle sus raíces, y lo sembraremos en su patio.  ¡Allá si que dará cerezas!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *